Hay quienes lo están logrando

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Les traemos una columna que hará reflexionar sobre las cosas positivas que se están haciendo sobre todo en estados como el nuestro Baja California; está es una investigación de una gran columnista.


 

Viridiana Ríos

Me dicen que México va de mal en peor y que no hay esperanza. Difiero. Me dicen que mejorar las condiciones económicas es imposible. Difiero. Me dicen que la pobreza y la desigualdad no lograrán reducirse en el corto plazo. Difiero. Difiero porque hay estados que en el último año nos han demostrado que es posible, que los casos de éxito existen. La pregunta no es si se puede lograr, sino por qué sólo se ha logrado en algunos lados.

Hay quienes lo están logrando

Hay un sentimiento de desesperanza sobre la situación económica de nuestro país que me parece equivocado. Me lo parece porque es sesgado. No ve que hay un México escondido, del que pocos hablan, en donde las cosas están saliendo bien. Muy bien.

Hay un México donde se genera empleo.

Los tres estados que más empleo han generado en el segundo trimestre del 2015 (proporcional a su tamaño) fueron Baja California, Guanajuato y Chihuahua. Los tres lograron generar más de 100% de las plazas laborales formales que necesitan para emplear a la población joven que se incorpora a la fuerza productiva (137%, 127% y 115%, respectivamente). Tanto Guanajuato como Baja California crearon 17 mil empleos. El primero lleva un muy buen récord de generación de empleos siendo, junto con el DF, el único estado que no ha perdido un solo empleo en dos años y medio. Chihuahua, por su parte, generó  15 mil.

También hay un México que crece.

Durante los primeros meses de 2015 (últimos datos disponibles), seis estados han crecido a tasas superiores a 6% y diez estados han crecido a más de 4.5%. Los primeros tres lugares de crecimiento en el país son Querétaro (12.3%), Guanajuato (8.4%) y Nayarit (8.2%), Tlaxcala (8.1%), Chihuahua (6.9%) y Nuevo León (6.3%). Si listáramos los estados que han crecido por arriba de 4.5% incluiríamos, también, a Baja California, Jalisco, Aguascalientes y Quintana Roo.

Querétaro destaca por ser el único estado creciendo a tasas de dos dígitos (12.3%), lo que lo ha llevado a superar, por primera vez en año y medio, al anterior campeón del crecimiento: Aguascalientes. Aguascalientes había sido, durante todo 2014, el estado que más había contribuido con el desarrollo económico del país, de acuerdo con los datos del observatorio económico México ¿cómo vamos? Mientras que en 2014 Aguascalientes crecía a 12.3% y Querétaro a 7.4%, en 2015 las cosas han cambiado y ahora Aguascalientes crece a tasas que son menos de la mitad de lo que crece Querétaro.

Otros estados que destacan por sus avances en crecimiento económico son Baja California y Tlaxcala. Mientras que Tlaxcala cerró el 2014 creciendo a 2.4%, en lo que va de 2015 ha crecido a una tasa de 8.1%. Baja California había decrecido en 2014 en 0.6% y ahora crece a tasas de 5.6 por ciento.

Y es importante notar que el México que crece no es sólo el de los estados “chicos”.  Nuevo León y Jalisco, que son estados muy grandes, están creciendo a tasas de 6.3% y 5.5%, respectivamente, muy por arriba del nivel nacional de 2.5 por ciento.

El gran problema, entonces, es que tenemos varios estados, sobre todo en el sur, que están teniendo retrocesos muy relevantes. Veracruz, por ejemplo, durante el segundo trimestre de junio no sólo no creó ninguno de los 13 mil 100 empleos que necesitaba para emplear a sus jóvenes sino que perdió 18 mil 155 plazas formales que ya existían. Oaxaca, por su parte, perdió  tres mil cinco. Finalmente, Chiapas no sólo fue el segundo estado que menos creció durante el primer trimestre del año (-4.7%, sólo después de Campeche con -7.8%), sino que fue el estado que más aumentó su desigualdad de ingresos laborales de acuerdo con datos de la encuesta de ocupación del Inegi.

Ante estas cifras queda claro que lo que hay que preguntarnos es qué han hecho los estados que han logrado crecer y generar empleos formales. Ello debe ser la punta de lanza del debate, no la desesperanza. Dado que todos los estados mexicanos comparten una misma legislación federal, las diferencias pueden yacer en gobiernos locales, infraestructura, geografía o recursos humanos. Nos queda a los académicos identificar las razones que yacen debajo de estas divergencias.

Basta de horrorizarnos de nuestras tasas de crecimiento nacionales. Mejor veamos qué se ha hecho bien en ciertos estados y pongamos manos a la obra.

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