La devaluación del peso

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Hoy les traemos esta columna que escribe un gran analista que escribe para medios nacionales y que nos explica las razones por las que el peso se ha devaluado, no se la pierdan.

 

Manuel Somoza

En los últimos 12 meses el peso se ha devaluado 22 por ciento con respecto al dólar, y en lo que va de este año la depreciación ha sido de 13 por ciento;  por supuesto este fenómeno está causando angustia entre ahorradores, inversionistas y población en general. Los mexicanos ya se estaban habituando a la estabilidad de nuestra moneda con respecto al dólar, y ahora el miedo es que el país regrese a las macrodevaluaciones que sufríamos cada seis años —desde 1976 hasta 1994—.

Lo que le ha sucedido a nuestra moneda es por causas muy distintas a las del pasado. En Los años 70 y 80 del siglo pasado, las políticas económicas que adoptaron algunos de nuestros gobernantes fueron desastrosas; el presidente Echeverría y después López Portillo destruyeron la estabilidad lograda en las épocas del desarrollo estabilizador,  donde México crecía a tasas anuales de 6 por ciento y la inflación era de 3 por ciento. El nuevo modelo que adoptaron fue incrementar el gasto sin ningún control y para lograrlo utilizaron el crédito; sobre todo el externo, como si nunca  lo tuviéramos que pagar. Los acreedores nos soltaban el dinero con facilidad porque nuestra garantía era el petróleo; por supuesto la situación se tornó insostenible y el peso se devaluó de 12.50 en 1976, a más de 20 pesos por dólar. Con López Portillo la situación fue peor, el gobierno se apoderó de los dólares de los mexicanos depositados en nuestros bancos y  los convirtió en “mexdólares”; que por supuesto,  tenían un valor muy inferior al de los dólares en el mercado libre. Además nacionalizó la banca y el peso pasó de 18.50 hasta más de 100 pesos, se estableció un control de cambios bastante imperfecto y floreció el mercado negro de la divisa norteamericana. La devaluación de 1994 fue distinta, pero también fue producto de prácticas poco ortodoxas para financiar nuestro déficit de cuenta corriente; al final,  de 3.40 pesos por dólar se sufrió una devaluación hasta los 7 pesos. Esa fue la última macro devaluación del peso.

¿Por qué se empezó a devaluar el peso desde hace un año? Lo primero que hay que aclarar es que la razón de nuestra devaluación obedece a la fortaleza del dólar, no solo con respecto al peso sino en relación a prácticamente todas las monedas del planeta. El dólar se ha revaluado  22 por ciento contra el peso; 35 por ciento con respecto al real brasileño; 15 por ciento contra el euro; 17 por ciento al dólar canadiense, y así nos podríamos ir con todas las monedas del mundo. De esta manera se comprueba que nuestra devaluación no es por que hayamos tenido políticas económicas equivocadas como en el pasado. Nuestra depreciación es porque el dólar se fortaleció.

En función de lo anterior la pregunta debe ser ¿Cuáles son las causas por las que el dólar se fortaleció en relación a casi todas las monedas del mundo? En primer lugar hay que reconocer que la moneda norteamericana había venido perdiendo terreno con respecto a las principales divisas del mundo. El dólar se devaluó con respecto a éstas en forma importante en los últimos años. Las causas fueron varias: en primer lugar un sobre endeudamiento para cubrir los gastos de dos guerras (la de Irak y la de Afganistán) y todo lo que implicaron las medidas de seguridad nacional contra el terrorismo, pero además y esto quizá fue lo que más debilitó al dólar fue el programa de estímulos monetarias para salir de la crisis de 2008, que implicó la emisión de 3.6 trillones de dólares (anglosajon) para comprar bonos. Con tanta emisión de moneda la depreciación del dólar fue inevitable. Sin embargo el programa monetario llegó a su fin en octubre pasado y EU dio una vuelta de 180 grados a sus finanzas públicas. De un déficit fiscal de 10 por ciento en 2009, actualmente lo redujo a 2.5 por ciento. Esto indudablemente junto con el fin del programa de estímulos fueron las causas del fortalecimiento de su moneda.

Además de lo anterior, la Reserva Federal anunció desde el año pasado que las tasas de interés en ese país empezarían a subir para evitar la inflación ante una economía que empezaba a desarrollarse en forma adecuada. Hay que recordar que cuando un país sube sus tasas de interés, hace su moneda más atractiva y eso es precisamente lo que sucedió con el dólar. A pesar de que las tasas aún no suben los mercados cambiarios se anticiparon a lo que es inminente.

Si nos concentramos en el peso, no podemos negar que en paralelo con la fortaleza del dólar se deterioró el precio del petróleo, lo cual vulnera nuestras finanzas, ya que una tercera parte de los ingresos gubernamentales provienen del petróleo y su disminución afectó el gasto programado para el presente año, al que se tuvo que hacer frente con importantes recortes presupuestales.

En esta ocasión México no es el responsable del deterioro del peso y hay que resaltar que las autoridades financieras han enfrentado el problema en forma bastante satisfactoria. En primer lugar el Banco de México tuvo el cuidado de incrementar nuestras reservas en las épocas en que la emisión de dólares nos favoreció con flujos de capital financiero. Hoy esas reservas suman más de 190 mil millones de dólares, cifra superior al saldo que los extranjeros tienen en bonos mexicanos en pesos por un equivalente de casi 140 mil millones de dólares. Además se cuenta con una línea de crédito con el FMI de usos múltiples por 70 mil millones de dólares. En resumen Banxico cuenta con más de 250 mil millones de dólares contra 140 mil millones de dólares de los extranjeros (invertidos en pesos). La Secretaria de Hacienda por su parte ha tenido el cuidado de que se mantengan las finanzas públicas sanas, lo cual es fundamental para retener el grado de inversión de nuestra deuda y su iniciativa para tener un presupuesto en 2016 base cero, es muy buena aún que será difícil de lograr al 100 por ciento.

Así las cosas. el peso seguirá volátil y presionado hasta que la FED anuncie su alza de tasas pero no hay que descontar que Banxico  además de las subastas de dólares cuenta con una herramienta muy poderosa que es restringir la liquidez subiendo la tasa de interés internas; y esto ayudaría a frenar la especulación excesiva sobre nuestra moneda. Por supuesto nos teníamos que devaluar, pero el hecho de que muchos inversionistas internacionales usen al peso quedándose cortos para hacer sus coberturas, nos ha perjudicado. Estimo que estamos bien preparados para enfrentar lo que viene, y apuesto a que el PESO tenderá a mejorar su cotización frente al dólar en el mediano plazo cuando amaine la especulación.

 

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